Neumáticos: Los 10 mandamientos
Recomendaciones para obtener un mayor rendimiento y seguridad en sus neumáticos:
Los 10 mandamientos para el uso inteligente de los
neumáticos
Fuente: Ingeniería de Ventas, Bridgestone Firestone Argentina
1. Calibrar los
neumáticos semanalmente de acuerdo con la indicación del manual del
fabricante del vehículo.
2. Rotar los neumáticos.
Vehículos con neumáticos radiales cada 7000 Km. y vehículos con
neumáticos diagonales cada 5000 Km. rodados.
3. Evitar la baja presión
de inflado y la sobrecarga en el vehículo. La baja presión de
inflado y el exceso de peso compromete la estructura del neumático,
aumentando el riesgo de daños y/o de alteraciones estructurales
importantes.
4. Hacer mantenimiento
preventivo del vehículo. Amortiguadores, resortes, frenos,
rodamientos, actúan directamente sobre los neumáticos.
5. Utilizar medidas de
neumáticos y llantas indicadas por el fabricante del vehículo. El
vehículo fue proyectado para interactuar en forma equilibrada. La
utilización de neumáticos diferentes altera el equilibrio.
6. Alinear el sistema de
dirección y balancear los neumáticos conforme a lo indicado por el
fabricante del vehículo a por lo menos cada 10.000 Km. También
siempre que el vehículo sufra impactos fuertes, rotación de
neumáticos, evidencia de desgaste irregular en los neumáticos,
cambios en los componentes de la suspensión.
7. Utilizar el tipo de
neumáticos indicado para cada tipo de servicio. Rodar en ciudad con
un neumáticos destinado a uso fuera de camino, provocará un
incremento en el consumo de combustible y pérdida de estabilidad y
confort.
8. Observar
periódicamente el indicador de desgaste de la banda de rodamiento
(TWI). Este indicador existe en todos los neumáticos, avisa cuando
debemos reemplazar los neumáticos (límite máximo), reduciendo el
riesgo de un accidente.
9. No permitir el
contacto del neumático con derivados del petróleo. Estos productos
atacan al caucho, haciendo que pierda las propiedades
físico-químicas y mecánicas.
10. Evitar la conducción
agresiva, con frenadas fuertes y cambios bruscos de dirección. Nunca
ignorar la existencia de "lomas de burro" e imperfecciones del piso.
Los mejores pilotos de competición son aquellos que conducen rápido
pero saben cuidar el vehículo y los neumáticos.

